Un amor y un café

Amor y café, palabras que al unirlas se crea un significado propio y único desde un punto de vista personal y científico.  El significado personal se construye del sentimiento y simbología que representa una taza de café; y lo científico son las diferentes propiedades  que contribuyen al cuerpo humano.  

¿Quién no ha tenido una cita para tomar un café? ¿Quién no ha conocido su amor tomando un café? ¿Quién no se ha despertado con el aroma del café recién hecho de parte de una persona querida?. Todas estas interrogantes seguramente tienen respuestas positivas ya que una taza de café representa varios tipos de amor, el amor de pareja, familiar o de un amigo, pero al final estas dos palabras están juntas. 

 

Por un café llegas a una cita ciega y te enamoras a primera vista, por un café unes a una familia, por un café creas lazos con otra personas que quedan para la toda la vida.  Un refrán dice “El amor es como el café, a veces fuerte, a veces dulce, a veces sólo, y otras cuantas acompañado. Pero nunca debe estar frío¨.

Desde punto de vista científico, el café nos brinda propiedades que nos ayuda a estimular el flujo sanguíneo que a su vez favorece la distribución de las endorfinas. Según Oscar Mimenza, las endorfinas son cadenas de proteínas elaboradas por el propio organismo, estas se encargan de estimular las áreas cerebrales que producen placer, por esa razón se les conoce como la sustancia de la felicidad o del amor. El café y las endorfinas están estrechamente relacionados ya que, según los especialistas, tomar una taza de café diaria nos ayuda a liberar y distribuir dichas sustancia por todo el cuerpo produciendo sentimientos de placer o de analgésico. Cuando estamos acompañados tomando un café el cuerpo se siente más relajado pero a su vez concentrado dando la posibilidad entrar en área personal e íntima de una persona. Incluso, se estima que el simple aroma del café despierte nuestros sentidos estimulando la necesidad de crea una interacción con otras personas. Muchos reconocen el café como una pócima de amor por los aportes nos brinda a nivel neurosensorial.

Desde cualquier postura que tomemos el café y el amor son conceptos que se relacionan e incluso  nos atrevemos a afirmar que la unión de las palabras crean un significado único. Por esa razón, el café y el amor aparecen en refranes de diferentes culturas como  ejemplo el proverbio turco que dice “El café debe ser negro como el infierno, fuerte como la muerte y dulce como el amor”. Muchos nos hemos enamorados con tan solo una taza de café bien hecho, ya sea con leche, negro, claro o aguarapado como los ojos de ser amado. Lectores, tenemos un amor pendiente, pero mejor vamos a llamarlo una taza de café en buena compañía, que da menos miedo. 

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